Regla 3-2-1 de copias de seguridad: guía práctica para pymes

La regla 3-2-1 es la forma más sencilla de organizar las copias de seguridad de una empresa: tener 3 copias de los datos, en 2 soportes distintos y con 1 de ellas fuera de la oficina. Hoy, además, conviene que una copia esté aislada o sea inmutable y que se pruebe la restauración.
Qué significa cada número de la regla 3-2-1
- 3 copias: los datos originales y dos copias más. Si una falla, quedan otras dos.
- 2 soportes distintos: por ejemplo, un NAS en la oficina y un servicio en la nube. Así un fallo de un tipo de soporte no afecta a todas las copias.
- 1 copia fuera: en otro edificio o en la nube, para que un robo, un incendio o una inundación no se lleven todo.
La regla no es nueva. Sin embargo, sigue siendo la referencia que recomiendan organismos como INCIBE porque es fácil de recordar y de comprobar.
La regla 3-2-1 en una pyme de diez puestos
Para ver la regla 3-2-1 en la práctica, imagina una empresa de la Ribera con diez ordenadores, un programa de gestión y el correo en Microsoft 365. Una configuración razonable sería esta:
- Copia 1, local: un NAS copia cada noche las carpetas compartidas y la base de datos del programa de gestión. Restaurar un archivo borrado lleva minutos.
- Copia 2, en la nube: el NAS envía una copia cifrada a un centro de datos europeo. Si la oficina sufre un desastre, los datos siguen a salvo.
- Copia de Microsoft 365: un servicio independiente guarda el correo, OneDrive y SharePoint, porque la sincronización no es una copia.
Además, una vez al trimestre se restaura un archivo y un buzón de prueba, y se anota el resultado.
La versión actual: 3-2-1-1-0
El ransomware ha cambiado las reglas. Los atacantes buscan también las copias para cifrarlas o borrarlas. Por eso muchos profesionales hablan ya de 3-2-1-1-0:
- 1 copia aislada o inmutable: desconectada de la red o protegida contra borrado durante un tiempo.
- 0 errores: las copias se verifican y se prueban, de modo que sabes que funcionan.
En otras palabras, la regla 3-2-1 sigue valiendo, pero no basta con hacer copias. Hay que protegerlas y comprobarlas.
Errores frecuentes con las copias
- Un disco externo siempre conectado al servidor: el ransomware lo cifra a la vez.
- Confiar en que OneDrive o Dropbox ya son una copia: si borras o cifras un archivo, el cambio se sincroniza.
- Tareas de copia que fallan desde hace meses sin que nadie reciba un aviso.
- No copiar la base de datos del programa de gestión, que es lo más valioso.
- No haber probado nunca una restauración completa.
Cómo empezar esta semana
Primero, haz una lista de dónde están tus datos importantes. Después, comprueba si hay copia de cada sitio y cuándo se hizo la última. Por último, intenta restaurar un archivo cualquiera.
Si algo de esto falla, consulta nuestro servicio de copias de seguridad para empresas, calcula lo que te costaría quedarte sin datos con la calculadora de parada o pide la auditoría gratuita, que revisa si tus copias existen, dónde están y si se pueden restaurar.